Nueva Fase Proyecto Uarhani
2008. Proyecto Uarhani entra en su segunda fase. Agradecemos a todos quienes de alguna manera apoyaron al Café Uarhani, episodio ahora terminado que sirvió para domesicar nuestras energías nómadas y establecernos en Tlapujahua, Michoacán, por lo menos hasta el próximo verano. Ahora somos un espacio de diálogo entre proyectos escénicos, ecológicos, cinematográficos, caminantes, dancísticos, butohkas, absurdos, bonitos, náufragos, michoacanos, trascendentes, internacionales… Somos un refugio de alpinistas con pasamontañas en la región de la sierra tlalpujahuense.
Como epígrafe de esta nueva fase y de este nuevo año, puede quedar entre otras cosas esta cita de un texto publicado el pasado primero de enero:
“Aquellos que luchan por la emancipación del hombre y el fin de la opresión mercantil no necesitan conocerse para reconocerse. Mi breve encuentro con Andrés Aubry bastó para confirmarme que en todas partes del mundo se levantan voces capaces de romper el tremendo silencio que condena a cada quien al aislamiento y al miedo con el único objetivo de nublarle la conciencia y enviarlo a engrosar el rebaño de los resignados.
(…)
Yo llamo derrota al ahogamiento de las libertades individuales por el individualismo liberal, por la mentira del nacionalismo identitario, por la impostura del pretendido comunismo, por el socialismo y la democracia corruptas, por la dictadura de las libertades económicas. No llamo derrota la Comuna de París aplastada por los versalleses, los consejos obreros y campesinos liquidados por Lenin y Trotsky, las colectividades libertarias españolas destruidas por los estalinistas. Porque lo que la libertad de vivir construyó y que las armas de la muerte aparentemente vencieron, renace sin cesar. De su carácter inacabado debemos sacar las lecciones, ya que a nosotros nos corresponde ir más lejos.
Mi manera de rendir homenaje a Andrés Aubry, de saludar el combate de Oaxaca, de afirmar mi solidaridad con la lucha zapatista, es contribuir a una toma de conciencia universal, es recordar que existe en cada cual una vida verdadera que quiere florecer, una vida plena de creatividad, capaz de quebrar la poderosa máquina económica que nos rompe, pero que a la vez está resquebrajándose a sí misma.
No hay placer más grande, y por demás, eficacia más segura, que mejorar nuestra vida cotidiana, sabiendo que en todas partes del mundo millones de seres son guiados por la misma pasión, aun cuando los poderes del dinero muerto aprisionan a los oprimidos en la desesperanza y la resignación. Actuar sobre nuestro ambiente de modo que favorezca nuestra existencia cotidiana es obrar en favor de la humanidad, ya que la felicidad de uno solo no es nada si no apunta a la felicidad de todos.
Tengo la convicción de que la violencia de lo vivo barrerá la violencia de la opresión mercantil. No tengo la pretensión del “¡Venceremos!”, deseo tan sólo que cada vez más cobre fuerza en cada mujer y en cada hombre ese “Queremos vivir”, que es el grito espontáneo de la infancia. Es de esa infancia que nacerá la infancia del mundo al que aspiramos”.
de Raoul Vaneigem, “Homenaje a Andrés Aubry”
Feliz Año!!